Los niños/as del CEIP Valle de Polaciones entrevistan a María Pilar, antigua maestra del colegio.
María Pilar nació en Tresabuela, y vivió hasta los 7 años en el barrio de la Laguna (Puente Pumar) y después se mudaron a Puente Pumar donde construyeron su nueva casa.
¿Dónde estudiaste?
Fui al colegio en la casa rectoral de la Fundación Botín hasta los 12 años, que antiguamente era el colegio de "La Puente". Después, mis padres quisieron que estudiara y tuviera un mejor futuro, por lo que fui a estudiar a un colegio de Santander bachillerato y después estudié para ser maestra.
¿Cuándo empezaste a trabajar como profesora?
En 1964 en la escuela de Santa Eulalia a los recién cumplidos 19 años.
¿Cuántos años trabajaste en la escuela de Puente Pumar?
14 años.
¿Cuántas escuelas había cuando empezaste a trabajar?
Había una en cada pueblo: Uznayo, Puente Pumar, Tresabuela, Salceda, Santa Eulalia, Belmonte, Lombraña, San Mamés. En total 8 escuelas.
¿Por qué se cerraron?
Porque había muy pocos niños en cada pueblo, les propusieron llevar a los niños a un colegio de Santander internos. Las familias les pareció primeramente buena idea, pero luego se dieron cuenta de que eran muy pequeños para enviarlos tan lejos de casa.
Entonces, hablaron conmigo para acoger a todos los niños en la escuela de la Puente, salvo a los de Tresabuela que aún tenían su escuela abierta.
¿Cómo era el día a día en el colegio?
Los niños al no tener transporte venían andando o en bicicleta desde los diferentes pueblos. No comían en Casa Enrique como lo hacéis vosotros ahora. Traían la comida de sus casa y la comían en las casas de los vecinos, entre ellos, mi madre que daba de comer a muchos de ellos.
Cuando llovía o nevaba, los niños se secaban al natural y solo contábamos con una estufa de gas butano para toda la sala. Era una sala con mucha humedad y mucho frío.
Por ello, es importante valorar que tenéis actualmente un comedor, un taxi que os traen y os lleva. Pero todo eso creo una generación muy fuerte y valiente.
¿Cuál fue el máximo de niños que tuviste?
Tuve 23 niños desde Infantil hasta los 14 años. Los pequeños venían para ir aprendiendo cómo era el colegio pero al ser de diferentes edades era difícil atenderlos.
¿Cómo crees que debe ser un maestro/a?
Lo primero de todo debe ser cariñoso con vosotros y os quiera mucho, eso lo principal. Y luego, que le guste aprender para poderos enseñar mejor, pero lo mejor que os pueda enseñar es quereros y que penséis también en los demás ya que otros nos pueden necesitar.
¿Qué tenía el aula?
Tenía una pizarra de tizas, unos pupitres que por entonces nos los trajeron nuevos, unos pocos libros y ya. No teníamos ni ordenadores ni tecnología.
¿Cómo crees que será el colegio dentro de 20 años?
Creo que los profesores deben seguir preocupándose y queriendo a los niños, pero la amenazada de la inteligencia artificial me preocupa porque nos están apartando, pero lo más importante son las personas.
El ordenador lo utilizamos como herramienta, pero no nos sustituye.
¿Qué cosas crees que tiene buena este colegio?
Las cosas buenas de este colegio es que nos podemos reunir porque sino por ejemplo, tú Maia ¿con quién jugarías en Santa Eulalia? o vosotros Enzo y Mía, solo podríais jugar entre vosotros. Por ello, lo importante de la escuela es reunirnos.


